23/7/10

elissa

elissa, o como la llamaban, Lissa, niña alta, pelo no tan claro no tan oscuro, ojos de color claro, era hermosa, tenía solo un problema... estaba un poco sobre peso, al mirarse en el espejo no encontraba aquella barbie que el mundo le habia impuesto, su madre y hermana se lo recordaban cada vez que tenían la oportunidad de hacerlo, odiaba que lo hicieran, pero no sabía que hacer para bajar de peso, y ser la escultural mujer que debía ser, intento de todo, noche y día se preguntaba que hacer... empezó a correr todos los días un poco, dejó de comer considerablemente, investigó todo sobre calorias y aquellos extraños metodos que la gente suele utilizar para bajar de peso, pero nada de ello servía lo suficiente, ya que siempre terminaba pasandose unas cuantas calorias.
todas las noches se martirizaba intentando saber cual era la solución a aquello que tanto le aquejaba, aquel que siempre fue tema para ella, su peso...
con el tiempo, lissa dejo todo de lado, se aburrio de hacer dietas, y conocio a un muchacho que decía amarla, así como ella era, pero su madre seguía atormentadola, cada vez que llegaba de la escuela su amdre le decía que su novío se aburriría de tener a la gordita como novia. aquello la hacia pensar en que si o si bajaría de peso ese sería el último de muchas mañanas sufriendo las ofensas de su madre y hermana...
pero que hacer, que hacer frente algo tan evidente había intentado todo, pero nada resultaba, pero de pronto algo ilumino su cabeza, la anorexía, había leido sobre el tema, ella sería diferente, ella podría dejarlo ella no estaba obsesionada con su cuerpo solo lo hacía por su madre y hermana, pero y ¿ si no podía salir de hay?, que haría, ocuparía aquel recuerso de vomitar en última instancía.
todos los días tomaba cuenta de cuantas calorías llevaba, su novio la miraba extrañado cuando tomaba cuentas mirando la comida. en su mente lissa inventaba una nueva excusa para no salirse de aquel tan estricto regimen que ella misma se había impuesto, no tengo hambre, no es que engorda, no es que... es que... ya se el habían acabado las excusas, decidio contarle que era lo que pasaba, el intentó hacerla entender que era perfecta, por supuesto falló.
Al cabo de un mes lissa estaba delgada, esbelta, una barbie cualquiera... pero al no encontrar más excusas había caido en algo que era mas grande que ella, algo en el que ella creía podía salir cuando quisiera, estaba comiendo lo justo y necesario que decían las paginas de internet que ella debía comer, y si caia en algún tipo de desorden se descontrolaba, su mejor amigo se había convertido en un frasco lleno de pastillas que Inhibían el hambre y que hacían desaparecer la ansiedad.
al cabo de un año estaba tan delgada algo así como esqueleticamente delgada que nadie la reconocía, aunque no lo quería confesar, había caído en lo que muchas jóvenes de su edad caían se había obsesionado con su aparencia a tal nivel que vomitaba cada trozo de comida que entraba en su boca, encontraba excusas para no comer y si no le funcionaban comía obviamente de mala gana, luego se levantaba con una u otra excusa se diriga al baño y maldecía su imagen, había algo en ella que no le agradaba, ese feo y grasoso estomago...
un día no tuvo animo de levantarse, las palabras de su hasta ahora ex novio, retorcian su mente estas tan delgada que me repugnas, ella sabía que él mentía por que seguía siendo una bolita de grasa... lissa... eres anorexica... eso era mentira, por que ella sabía que las anorexicas no ven lo que realmente son unos esqueletos andantes, ella no era así era la mas gorda de la familía ella lo tenía claro...


...al cabo de dos días callo en el hospital...le diagnosticaron una delgades extrema, perdida de cabello, falta de nutrientes...

1 comentario:

  1. oooo...... sin palabras, me encanto, va como tan todo en uno, las palabras justas para explicar tanto :) me encanto conito, buena muy buena

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